El martillo y el clavo

Aunque un clavo y un martillo parecen ser un simple juego de herramientas, ambos requieren un entendimiento de la técnica y de su aplicación. Por otra parte, la herramienta clavadora aumenta la productividad, pero lamentablemente, también causa miles de accidentes y lesiones.

 

uso-mart

El martillo


Consta normalmente de una cabeza de acero y un mango de madera o polímero firme, la superficie del mango deberá estar siempre limpia, con un diseño  ergonómico que se adapte muy bien a la mano del usuario, el mango deberá estar bien encajado en la cabeza del martillo, es importante revisar que no tenga astillas, embalajes sueltos, ni otros defectos en el mango. En el mercado existen infinidad de modelos de martillos, el más básico es el de cuña, aunque el más conocido es el de orejas o carpintero.

Los hay de distintos tamaños, dependiendo de la tarea a realizar. Un martillo de carpintero suele usarse para clavar y embutir ciertos elementos, o para deformar piezas. Los clavos se deben introducir golpeando con la  cabeza perpendicularmente, con la fuerza controlada para no dañar la pieza que trabajamos. Por supuesto, también se utiliza para desclavar o desmontar muebles. El martillo se debe empuñar desde el extremo del mango, de esta forma logramos ejercer mayor fuerza en los golpes, evitando daños a la muñeca del usuario. Así como es importante sujetar bien el martillo, también es importante aplicar la fuerza de todo tu brazo y tu codo, no solo trabajar con la muñeca y la mano al momento de golpear fuertemente con el martillo.

Normalmente, las bobinas de clavos con diámetros de 2.0 a 2.2 mm contienen 350 clavos. Las bobinas con clavos de diámetros entre 2.5 y 3.1 mm contienen 225 clavos. Las bobinas de clavos roofing suelen contener 120 clavos debido al diámetro extra-grande de su cabeza. Como ya indicamos, las tiras contienen menos clavos que las bobinas, con lo cual el peso del conjunto clavos-herramienta se reduce. Asimismo el mecanismo de carga simplificado de las clavadoras en peine, ayuda a reducir el peso de la herramienta, esto es muy importante cuando se trabaja arriba de una escalera, con el brazo estirado. La clavadora neumática funciona con el aire a presión, procedente de un pequeño compresor; cuando se dispara un clavo, se abre una válvula y el cilindro se llena de aire, el pistón que hay dentro del cilindro desciende  rápidamente y empuja el clavo hacia el material que se encuentra en la punta de la clavadora. Cuando el pistón se extiende al máximo, el aire de la compresora sale de la herramienta por un orificio de escape. El pistón retrocede mientras se carga otro clavo.

Medidas de seguridad


Las pistolas de clavos se utilizan todos los días en muchos trabajos de construcción, especialmente en el ámbito residencial. La herramienta clavadora aumenta la productividad, pero lamentablemente, también causa miles de accidentes y lesiones, de leves a muy severas cada año; según la OSHA y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (NIOSH), que se han ocupado en la seguridad de las pistolas de clavos, informa que dos de cada cinco aprendices de carpintero residencial, incurrieron en una lesión de pistola de clavos, durante su período de formación de 4 años. Estas lesiones ocurren como  resultado de la descarga involuntaria de clavos, que rebotan en una superficie dura, o sueltan accidentalmente la pieza de trabajo. Para prevenir lesiones con la pistola de clavos, recomiendan utilizar pistolas de clavos  secuenciales completas, proporcionar capacitación adecuada a los operadores, establecer procedimientos claros de operación con pistolas de clavos; proporcionar equipos de protección personal y supervisar que los utilicen, fomentar la presentación de informes y la discusión de lesiones; así como capacitar a los técnicos en primeros auxilios y tratamiento médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *